“Yo buscaba poder colaborar con una asociación con impacto real sobre las personas. Lo que encontré en mi investigación es que en muchas ocasiones el voluntariado se hace desde posiciones demasiado alejadas de los receptores. En el “Submarí”, en cambio, he encontrado un lugar de mi barrio donde el contacto es directo con los jóvenes y los resultados son tangibles y medibles día a día. Lo que más me gusta es pensar que los jóvenes que vienen al “Vols un cop de mà?” lo hacen voluntariamente, esto es una gran motivación para los voluntarios que van a dar clases de refuerzo!”.

 

 

Ivó Valdivielso

“Cuando me piden que me presente, lo habitual es que diga que soy periodista, un oficio que me gusta muchísimo, aunque sea precario para tantos compañeros y compañeras mías. Pero, a continuación, suelo destacar que soy voluntariado ‘El Submarí’. Ah, y que me gusta salir en bici.

Es importante porque llevo 18 años vinculado a este proyecto y creo que, aunque sólo sea por la cantidad de tiempo, ha marcado mi vida.

Y me reafirmo en el concepto ‘El Submarí’ cuando por la calle, a distancia, como mero observador, veo que una chica o un chico que pasó por aquí coge el metro o el bus. Y entonces imagino que irá a estudiar o a trabajar o a hacer cualquier otra cosa cotidiana que en mi opinión reflejan que ha salido adelante.

Pero prestar atención, que este ‘salir adelante’, tan normal, tan cotidiano es algo extraordinario, que nos pertenece, al menos un poco, a todos nosotros.”

Francisco Durán Velasco

“Durante muchos años pude compartir la experiencia de ser miembro, como voluntaria, de “El Submarí” en su refuerzo escolar y educativo. Fueron unos años de poder compartir tardes llenas de actividad, a veces con “escapadas” al patio para dejar correr la energía poco canalizada y poder continuar la tarde.

Por qué formar parte de este proyecto? Mi respuesta es clara: es un proceso de acompañamiento con los jóvenes y niños que te permite aprender cada día. Acompañamiento que tiene que ser coherente y continuado en el tiempo. Es un compromiso.

A veces, al finalizar la tarde, cierto desaliento se hacía presente y te preguntabas cómo conseguir llegar al joven y al niño, puesto que algunos ciertamente tienen un blindaje prácticamente perfecto. También la respuesta es clara, que no fácil, creando alianzas de amor con ellos y por supuesto con el apoyo del equipo profesional. Llegar a la conexión que te permita entender qué piensan y que están sintiendo, fortaleciendo el vínculo desde el amor, para poder mirar con esperanza el futuro.

Y esta esperanza te lleva día a día a querer estar más involucrado con el proyecto, por qué es necesario, por qué todo el mundo de una manera u otra hemos sido acompañados en nuestro proceso de vida y ahora es el momento de tu compromiso, de devolver el que nosotros mismos hemos recibido tiempos atrás. Así que si estás valorando formar parte de este proyecto, ya has empezado el camino de decir Sí! Sí al compromiso. Sí desde tu realidad. Sí al “Submarí”!

La sorpresa vendrá con el paso de los días, cuando te darás cuenta de que formar parte de este proyecto es un regalo que hoy está en tus manos”.

Sonia Baltasar

“Como voluntaria he podido comprobar la efectividad del acompañamiento escolar. Las niñas y los niños, cuando tienen cerca a alguien en quien confían, se sienten seguros, pierden el miedo a equivocarse y, por lo tanto, son más libres para pensar.

Ir superando retos los estimula a trabajar y les aumenta la autoestima. Lo demuestran con un gesto amable o una sonrisa. Es muy gratificante!”.

Sílvia Ortega

“Como profesional he encontrado la oportunidad de conocer a otros que, como yo, se esfuerzan a diario para llevar a cabo un proyecto de mejora social, ofreciendo las herramientas adecuadas a los niños y niñas y dentro de un barrio del que somos y nos sentimos parte.

Sabemos, pues, que tenemos la maravillosa tarea de tomar parte activa dentro de la ineludible misión de mejorar la sociedad. Una sociedad errante y herida. Y para hacerlo, nada mejor que empezar desde bajo, desde el peldaño más primitivo y en la hora esencial: la educación de los niños.

Solo con una educación erigida sobre valores como la solidaridad, la igualdad y la libertad conseguiremos nuestro propósito: construir entre todos y todas una sociedad mejor, crítica, concienciada y justa. Es un privilegio disponer de la oportunidad de ver crecer sueños y sonrisas día detrás día”.

Javier Osorio

“¿Qué significa para el barrio y a las familias el “Submarí”?

Bueno, en principio yo diría que el submarí… que es un barco que va debajo del mar, para nosotros particularmente ha estado como una gran estrella, un submarí que ha conseguido que salgamos a flote.

Es una entidad la cual piensa y actúa para los niños (petits) y adolescentes con mucha capacidad, profesionalidad y con unos valores humanos muy positivos; en aprendizajes escolares, refuerzos y escala de valores, actividades, psicòlogos… cursos para adultos.

Día a día vas notando cambios positivos en “esas” personitas que van creciendo… y en el ambiente familiar.

“Submarí” en el barrio…tenemos una gran estrella que nos guía a las familias en todo momento. Todos los barrios tendrían que ser tan afortunados”.

Núria Flamarich